domingo, 25 de septiembre de 2011

El mercado de Santo Domingo








En un mercado hay de todo. Fruta, pescado, huevos, chorizo, carne. También se pueden encontrar gran variedad de personas, los vendedores, los comprados, los curiosos, los ahorradores, los glotones, los que cogen para muchos o para ellos solos. Algunas van con sus maridos al mercado, otras van solas o en ocasiones les acompaña su hija o su nieto. Sin duda alguna, el mercado es la esencia del comercio. Una ciudad sin mercado no sería una ciudad.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ver todo un día desde el visor de una cámara

Abro los ojos, no me había puesto el despertador pero mi cuerpo a las 9 ya no quería soñar más. Me levanto con energía, con ganas de mirar el mundo diferente. Me fijo en las galletas, y en la taza, en el envase de leche y en la cuchara. En el periódico que está encima de la mesa, que anuncia el inicio del Festival de Cine de San Sebastián. Regreso a mi cuarto, enciendo el ordenador y busco las noticias del día. Mientras lo enciendo pienso como se podría hacer una foto perfecta a un ordenador, que captase todo lo que ese aparato tecnológico implica y ha implicado para la humanidad. Difícil pero no imposible.

Apago el ordenador y me preparo para ir a casa de mi abuela. Decido ir andando, 30 minutos de recorrido, llego y a subir hasta el quinto piso sin escaleras. Me gustaría captar el cansancio que esos peldaños provocan a mis abuelos cada día, pero desgraciadamente eso no lo capta la cámara. Entró en la cocina y como es típico de las abuelas no hay más que comida y encima toda buenísima, como para negarse a comer algo. Me encantaría conservar una foto de mi abuela cocinando con el delantal. Mi abuelo de mientras ve la televisión en el sofá de la sala con un palillo en la boca, también me gustaría captar ese momento. Vuelvo a casa y al entrar le veo a mi perro durmiendo plácidamente, se le ve feliz, tranquilo. Momento digno de una fotografía. Vuelvo a mi habitación y encuentro en un cuaderno varias fotografías, me da la vena de recordar viejos tiempos y empiezo buscar álbumes de fotos. Y pienso ¿Cómo sera fotografiar fotografías? Enciendo la radio para que me acompañe la música de fondo, pero desafortunadamente la música es un bien que no es fotografiable.

Suena el teléfono y es Sandra, quedamos para tomar algo. El tiempo no acompaña. En San Sebastián se ha metido el famoso sirimiri y no parece que vaya a levantar en todo el día. Decidimos ir al centro comercial. Estaba abarrotado. Bolsas, niños, ruido, alegría, tristeza, colas, comida, ropa,etc. Un sitio interesante para fotografiar. Nos despedimos y vuelvo a mi casa. Me preparo en el salón para ver el partido que enfrentará al Sevilla con la Real Sociedad. Ilusión, sufrimiento, desesperación. Uno gana, otro pierde. Esta vez le toco perder al conjunto guipuzcoano. Mi madre sufre, ve que pasan los minutos. Mi amoña recuerda su palmito de que iban a perder, ella ya estaba preparada. Pero bueno una se puede consolar pensado que jugaron bien, que dieron una buena imagen. Resultan interesantes los gestos y las caras que una persona puede llegar a poner mientras ve la televisión y más si es un partido de fútbol que implica una mayor emoción.

Vuelvo a mi habitación y antes de cerrar la persiana observo el parque oscuro y mojado que esta enfrente de mi casa. Parece que el mal tiempo ya ha aparecido. Finalmente la cierro y me voy a la cama. Nada ha cambiado, todo ha sido como siempre, pero hoy mi mirada ha cambiado y por eso todo me ha resultado diferente.

domingo, 11 de septiembre de 2011

DÍA Y NOCHE









Día y noche. Luz y oscuridad. Amarillos y negros. No te mueves, pero tu apariencia cambia si llueve o hace sol, si es primavera o es invierno. Tu tronco te mantiene pero tus hojas de embellecen. Das sombra y das oxigeno. ¿Qué sería de un mundo sin árboles?